La partida
marzo 18th, 2012 por
Cecilia
El sapo alentaba al grillo maltrecho a abrazo fuerte y le recauchutaba la pata a fuerza de palitos de ligustro y yuyo limpio de vecino sucio.
Parece que sin querer un grupete de palomas adolescentes se posaron en el cuerpo del grillo Cacho que quedó a un pasito del otro lado.
Los bichitos tienen sus cielos propios.
Todos tenemos nuestros cielos.
El grillo le contaba retazos de su vida, cuando era potrillito y su madre lo llevo a campos lejanos para escuchar el coro de sus hermanos, cuando se enamoro y no paraba de cantar, cuando se le acalambro la pata y la chamana Juana que no era grillo, sino mantis religiosa se la curo a puro rezo y mejoralito rosado
El sapo le decía que siguiera contando, sabiendo que Cacho tenía los minutos contados (parece que Cacho contaba los minutos y ya tenía contados como 876545) y que está bueno estar acompañado cuando damos semejantes pasos o emprendemos semejantes vuelos.
-Adonde voy ahora?- le preguntaba el grillo y el sapo que era sabio y sapo le decía que ahora iba a ir a todos los lugares al mismo tiempo, que se encontraría con todos los grillos del mundo en una sola melodía y que atravesaría todos los campos a puro soplido.
Al grillo se le iluninaron los ojazos.Los grillos no tienen ojos tienen ojazos porque hicieron un trueque una vez y decidieron empezar a nacer con ojos gigantes y como los ojos son propios nadie puede decir nada, salvo admirarlos.
El sapo le acariciaba la pata maltrecha y le hacía un suspiro en la oreja que el grillo sentía como brisa y le dieron ganas de volar…y así lo hizo…de una…y se llevó por delante estrellas y lunas, hormigas y charcos, cielos celestes y lluvias que apenas lo mojaban.
El sapo que es sabio y sapo lo miro con el alma y juntaron las miradas.
Las miradas cuando se juntan, se juntan para siempre, no para un ratito.
Y así despacito el sapo, el retobado, se corrió para atrás y le pidió a los grillos hermanos y a las langostas amigas que sonrieran
Parece ser que las sonrisas alivianan los vuelos…
Y el patio de casa se pobló de sonrisas…
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