El amor

marzo 25th, 2012 por Cecilia

El amor es una brisa
El amor es poner los palitos de ligustrina uno al costadito del otro
El amor es seguir poniendo los palitos uno arriba del otro
El amor es atarlos con juncos
El amor es darse cuenta que no hay vientos ni tormentas fuertes que separen a los palitos de ligustrina, ni a los que están en sentido horizontal, ni a los verticales
Los horizontales, son los que están mimándose uno al lado del otro
Los verticales se miman para arriba
Y el amor construye puentes
El amor es una caricia
Así como tomar un cafecito mirando la luna y con una frazadita en la espalda
El amor son los ojos brillosos y las manos temblorosas que te agarran fuerte cuando vas a cruzar los charcos y aunque te resbales nunca te caes y en una de ésas, si te llegás a caer, los dos se matan de risa y se sacan el barro a pura sonrisa
El amor es ida y vuelta en un tren lindo, ese vagoncito naranja que va por las montañas y que el pelo gime con el viento
El amor es descubrirte con una sonrisa porque si, porque te dió ganas
El amor son las pastillitas que te explotan en la boca
El amor es estrujarse en una estación cualquiera y empezar a germinar en alas

Todo eso es?-le dije al sapo
Y él, sereno, me contestó…recién empiezo


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La partida

marzo 18th, 2012 por Cecilia

El sapo alentaba al grillo maltrecho a  abrazo fuerte y le recauchutaba la pata a fuerza de palitos de ligustro y yuyo limpio de vecino sucio.

Parece que sin querer un grupete de palomas adolescentes se posaron en el cuerpo del grillo Cacho que quedó a un pasito del otro lado.

Los bichitos tienen sus cielos propios.

Todos tenemos nuestros cielos.

El grillo le contaba retazos de su vida, cuando era potrillito y su madre lo llevo a campos lejanos para escuchar el coro de sus hermanos, cuando se enamoro y no paraba de cantar, cuando se le acalambro la pata y la chamana Juana que no era grillo, sino mantis religiosa se la curo a puro rezo y mejoralito rosado

El sapo le decía que siguiera contando, sabiendo que Cacho tenía los minutos contados (parece que Cacho contaba los minutos y ya tenía contados como 876545) y que está bueno estar acompañado cuando damos semejantes pasos o emprendemos semejantes vuelos.

-Adonde voy ahora?- le preguntaba el grillo y el sapo que era sabio y sapo le decía que ahora iba a ir a todos los lugares al mismo tiempo, que se encontraría con todos los grillos del mundo en una sola melodía y que atravesaría todos los campos a puro soplido.

Al grillo se le iluninaron los ojazos.Los grillos no tienen ojos tienen ojazos porque hicieron un trueque una vez y decidieron empezar a nacer con ojos gigantes y como los ojos son propios nadie puede decir nada, salvo admirarlos.

El sapo le acariciaba la pata maltrecha y le hacía un suspiro en la oreja que el grillo sentía como brisa y le dieron ganas de volar…y así lo hizo…de una…y se llevó por delante estrellas y lunas, hormigas y charcos, cielos celestes y lluvias que apenas lo mojaban.

El sapo que es sabio y sapo lo miro con el alma y juntaron las miradas.

Las miradas cuando se juntan, se juntan para siempre, no para un ratito.

Y así despacito el sapo, el retobado, se corrió para atrás y le pidió a los grillos hermanos y a las langostas amigas que sonrieran

Parece ser que las sonrisas alivianan los vuelos…

 

Y el patio de casa se pobló de sonrisas…

 


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